Octubre
Octubre llegó con buenas noticias, rutinas y lecturas. Para empezar, cumplí 32 años y los regalos que recibí reflejan el logro del trabajo que me tomó retomar mi propia vida. Una reposera y 4 libros nuevos, el combo ideal para leer en primavera. Un festejo express que me dejó tarea, básicamente.
Empecé Carmilla de Sheridan Le Fanu y, por el momento, estoy fascinada. Hace tiempo que quería leerlo pero por alguna razón, estaba paralizada a la hora de comprar libros. Hay algo fascinante en que te regalen un libro sobre vampirismo lésbico. Esto me recuerda que ya están los avances de la serie de entrevista con el vampiro de AMC+. Algunos dirían que la vida me sonrie.
Para quienes me conocen, en Octubre tengo una pequeña rutina en donde, como mínimo, la última semana de este mes debo ver una película de terror por noche hasta el 31. Este año no logré hacerlo durante el principio del mes pero recibo recomendaciones de películas “de culto”.
No tengo mucho para contar, tengo algunas reflexiones. Finalmente me anoté en la universidad asique me verán aún más insoportable en el 2026 acerca de los estudios de los medios. Las reflexiones, o pensamientos vagos, que tengo vienen por este lado. La lectura me está bajando la ansiedad corporal y me está matando las ganas de generar contenido virtual (¿virtual? ¿redes sociales? ¿videos?) .
Me pregunto cual es el futuro del consumo adictivo de estas apps que nos prometieron comunidad. ¿Hacia donde estamos yendo? Yo solo quiero ver como les va a mis amigos y no me lo muestra. Existe cierta esperanza para la creación de contenido de la mano de periodistas o personas que les gusta investigar y redactar, como nosotros.
Como comunidad, nos debemos vernos más la cara mientras el sol está presente. Soy culpable de esto, me cuesta mucho salir a ver gente pero mis suegros me regalaron una reposera asique al menos veré el sol mientras leo.

Qué hermosa. te imagino ahí en la reposera con tus libros y dibujos